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Toxinas: ¿Qué son, cuáles son sus síntomas, cómo alteran nuestra salud y cómo eliminarlas de nuestro organismo?

Las toxinas son sustancias químicas o partículas emitidas por plantas, bacterias, virus y otros microorganismos, las cuales en altas cantidades pueden ser perjudiciales para la salud de los seres vivos.  

En ocasiones, las toxinas también son creadas por procesos artificiales, estas se conocen como toxinas medioambientales. Así mismo, las toxinas son proteínas o lipopolisacáridos, los cuales se pueden encontrar en diferentes fuentes de contacto directo como alimentos, medicamentos, aire contaminado, radiación solar, superficies sólidas e incluso se ha comprobado que el mismo cuerpo las produce cuando se ve sometido a estados emocionales adversos cómo el estrés.

Aún así, vale aclarar que la cantidad de toxinas en alimentos en bastante variable, siendo en algunos casos prácticamente nula. Esta variación tiene que ver con factores como el origen del alimento, la preparación, entre otros.

En la mayoría de los casos los alimentos de origen vegetal y que han sido tratados orgánicamente presentan índices más bajos de toxicidad; contrario a los alimentos de origen animal o procesados industrialmente, lo cuales contienen los números de toxinas más altos.

No solamente las fuentes de contacto directo pueden provocar presencia de toxinas en el organismo, existe otra gran cantidad de factores indirectos que también repercuten en la absorción de las mismas; factores como el tabaquismo, el alcoholismo, el uso de drogas, y el consumo excesivo de cafeína.

Sin embargo, es importante mencionar que nuestro cuerpo está diseñado para liberarse de estas sustancias de forma natural, mediante los procesos biológicos que realiza el hígado. Este absorbe estas proteínas o lipopolisacáridos para convertirlos en sustancias simples que son solubles en agua y posteriormente son erradicadas por nuestro organismo.

Si bien el órgano del hígado desempeña un rol fundamental para el tratamiento y expulsión de estas partículas, todo en exceso es perjudicial. Por ejemplo, una persona con malas prácticas de alimentación, como la ingesta frecuente de comida chatarra o alimentos procesados, que adicionalmente fuma cigarrillo y consume alcohol con regularidad, tiene mucha mayor probabilidad de contraer un alto nivel de toxinas en el cuerpo, causando una sobrecarga al hígado y por consecuencia, alteraciones a la salud en general.

Generalmente los efectos asociados a este tipo de padecimiento suelen ser alteraciones y enfermedades comunes como: cuadros e infecciones virales, problemas gastrointestinales, asma y migrañas. Padecimientos que, si no se cuidan a tiempo con un debido tratamiento, podrían producir en otros sistemas vitales patologías crónicas como las cardiopatías hipertensivas, insuficiencia cardiaca, síndromes metabólicos y artrosis.

La alta presencia de toxinas y sustancias toxicas en nuestros organismos suelen generar  ciertos síntomas con anticipación antes de la aparición de alguna de las enfermedades o daños a la salud mencionados anteriormente.

Dentro de los síntomas más comunes se presentan problemas de mal aliento, mayor sensibilidad a los olores que también producen mareos, migrañas y nauseas, problemas de estreñimiento, sobrepeso, sensación de cansancio y sed, alteraciones emocionales y cambios en la temperatura corporal.

Consejos para mantener el mínimo de toxinas en nuestro cuerpo y mejorar la salud.  

  • Debemos procurar en nuestra dieta una alta ingesta de alimentos naturales como frutas y verduras. Además, buscar la forma de disminuir los alimentos procesados mediante procesos industriales o con presencia de edulcorantes y saborizantes.
  • Mantener una buena hidratación a diario y tomar agua frecuentemente facilita el funcionamiento de órganos vitales como el riñón, el hígado y el sistema digestivo para la limpieza del cuerpo y la eliminación de desechos.
  • Hacer ejercicios de tipo aeróbico que demanden una alta sudoración, ya que mediante el sudor el cuerpo elimina toxinas nocivas para nuestra salud. Es importante que, si se va a empezar a implementar una rutina constante de ejercicio, se mantenga un adecuado consumo de agua antes, durante y después del entrenamiento. 
  • Evitar fumar cigarrillos y consumir licor, disminuye en gran medida la presencia de toxinas en nuestros cuerpos. Con la inhalación del humo del tabaco el cuerpo absorbe una gran cantidad de radicales libres que representan toxicidad y también provocan envejecimiento prematuro.

La adopción de estos consejos disminuirá la probabilidad de contraer altos niveles de toxinas y con ello daños a la salud. Sin embargo, vale la pena mencionar que es fundamental realizar periódicamente tratamientos de limpieza y detoxificación de nuestro organismo para mantenerlo limpio y saludable. Esto es como lo menciona el doctor Baltazar Guerrero, especializado en Medicinas Alternativas de la Universidad Juan N Corpas, porque el consumo de toxinas comienza desde edades muy tempranas por la ingesta de alimentos procesados y los factores de contaminación ambiental.

Actualmente en el mercado existen una gran variedad de productos para detoxificar el cuerpo, pero antes de ocupar cualquiera de estas estrategias de “limpieza”, es más importante garantizar el correcto funcionamiento de órganos para poder soportar los procesos metabólicos que se involucran en la eliminación de toxinas y con esto prevenir posibles problemas a la salud.

Uno de los métodos más seguros y eficaces para detoxificación son los que están basados en medicamentos biorreguladores, gracias a su baja probabilidad de reacciones y hasta la fecha sin presencia de contraindicaciones.

En este sentido la terapia Detox – Heel es uno de los caminos más seguros para lograrlo, su enfoque se centra en el uso de productos 100% naturales los cuales cumplen una función completa de procesos biológicos como la movilización de las toxinas hacia los órganos encargados de eliminarlas mediante el sistema linfático.

Adicionalmente, esta terapia permite neutralizar las mismas toxinas por medio de un proceso de limpieza profundo, optimizando el funcionamiento del hígado, la vesícula billar y el aparato digestivo. Finalmente facilita la expulsión de las toxinas por medio del sudor, la respiración, la orina, las heces y la sangre. 

De esta manera se obtiene una terapia muy efectiva y completa que se sustenta en el favorecimiento del nivel hepático, completando el proceso de hidrolisis de la toxina haciéndola menos liposoluble y permitiendo que sea más fácil de eliminar.

¡AÑADIDO AL CARRITO CORRECTAMENTE!